Una de las mayores historias en el mundo de la informática se centra en cómo Microsft le torció el brazo a IBM para conseguir vender en forma independiente su sistema operativo y cómo consiguió ese contrato sin siquiera tener el Sistema Operativo desarrollado. En concreto, la historia oficial cuenta que una vez hubieran salido Gates y (¿Allen?) de su trascendental reunión con IBM, se fueron corriendo a comprar un Sistema Operativo tal y como el que IBM les hubiese contratado a un inocente que se los vendió por unas monedas sin ser consciente del verdadero valor de su producto.
Si bien la historia contada así es amena y pintoresca, y deja quizás por única vez a Microsoft como una compañía de buenos chicos, intrépidos y visionarios; desde un punto de vista objetivo deja una gran cantidad de cabos sueltos:
- ¿Cómo puede ser que una mega corporación como IBM, que a esas alturas dominaba el mercado profesional incluyendo sectores tan estratégicos como la administración pública, la banca, seguros o defensa cometiese la inocentada de ni siquiera verificar que las personas con las que trataba efectivamente disponían del software que decían poseer?
- Temeridades al margen, ¿Cómo puede alguien firmar un contrato con una empresa que tiene un departamento legal capaz de llevarte a la ruina con solo pestañear sin saber a ciencia cierta si siquiera existe lo que han vendido?
- ¿Cómo puede ser alguien tan inocente como para vender una pieza de software tan clave como el DOS por una cifra infinitamente inferior a lo que un par de chicos con un poco de ganas podrían sacar por ella?
Cada vez que ha salido este tema de discusión entre amigos y compañeros de trabajo, yo siempre he agregado que, para colmo de males, toda la solución no era más que humo porque, desde mucho antes que existiese el DOS existía el CP/M que hacía exactamente lo mismo y que funcionaba en arquitecturas mucho más genéricas que un PC IBM y que hasta las primeras versiones de PC ejecutaban indistintamente DOS y CP/M-86 (versión adaptada los microprocesadores Intel 8086 y su variante con bus de 8 bits Intel 8088).
Y esto lo podía afirmar con bastante autoridad ya que allá por los '80 yo tenía una maravillosa Commodore 128 que podía encender un segundo procesador Zilog Z80 sobre el que ejecutaba una versión de CP/M que se denominaba CP/M+ y que tenía más o menos los mismos comandos, nombres de discos, estructura 8+3 para los nombres de ficheros y extensiones .COM para los ejecutables que la (si no me he equivocado buscando) PC de Sir Patrick (como nota al margen, esta máquina era una rareza en sí misma ya que no poseía un hardware exactemente igual al de IBM y por lo tanto ejecutaba una versión propia de DOS y era incapaz de bootear desde el MS-DOS pero que permitía con algunas limitaciones el intercambio de ejecutables y fuentes en BASIC con la versión de IBM).
Como las causalidades raramente existen y a la larga el tiempo va poniendo todo en su lugar, he visto en estos días un artículo en The Register en que Harold Evans había sido acusado de difamación por Tim Paterson (aquel que la historia deja como el incauto que le vendió su Sistema Operativo a Gates por un par de monedas).
El origen de la demanda era que el periodista en su libro They Made America: From the Steam Engine to the Search Engine: Two Centuries of Innovators cuenta como Paterson no hizo más que copiar el ya por entonces conocido CP/M para su "propia" versión del sistema operativo y, el fallo del juez ante la evidencia presentada por el Sr. Evans no fue otra que considerarlo inocente de la acusación porque tenía más razón que un santo.
Ante este dato, las tres preguntas planteadas al principio podrían cambiarse a:
- ¿Podría ser que IBM (que ya había desarrollado varios Sistemas Operativos para sus equipos) simplemente quisiera un clon del CP/M sin ensuciarse las manos y una compañía pequeña formada por un par de chicos que fuese la responsable del Sistema Operativo les pareciese una buena solución?
- ¿No será que Bill y su pandilla, que estaban muy metidos en el tema, conociesen la existencia, no de uno si no de varios clones de CP/M y que, si no se llegaba a un acuerdo con el Sr. Paterson, habría algún otro candidato posible con el que hacer negocio.
- ¿Era realmente un inocente el Sr. Paterson o sabía perfectamente que el esfuerzo de haber copiado un Sistema Operativo estaba suficientemente bien pagado con lo que cobró de Microsoft?
Ya todos sabemos cómo terminó la historia, el surgimiento monumental de Microsoft acompañado por la caída abismal de IBM pero, si vamos a analizar las decisiones tomadas en aquel entonces, habría que hacerlo en base a los datos de los cuales se tuviera conocimiento en ese momento y quizás, reconocer que la suerte ha jugado buenas y malas pasadas a cada uno de los actores dejando las cosas tal como las conocemos hoy.
A mí, más que nada me causa gracia la ironía que una empresa que siempre ha luchado por defender las patentes más inverosímiles empezara su andadura profesional comprando (supongamos que de buena fe) una solución plagiada para revenderla por muchísimo más de lo que hubiesen pagado a alguien que (suponemos) esperaba estar comprándola de su autor original. O sea que, siguiendo a rajatabla la posición que el propio Microsoft ha seguido en el tema de patentes, no debería siquiera haber existido o, al menos debería resarcir a los autores del CP/M por todos sus ingresos por sistemas operativos hasta el surgimiento del windows NT y el '95 (las versiones anteriores de windows seguían corriendo DOS por debajo).
Y para los nostálgicos de las computadoras de nuestra época, les recomiendo visitar http://www.old-computers.com.




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